martes, 15 de abril de 2014

¿CUÁNDO OCURRIÓ LA MUERTE DE JESUCRISTO?


    El líder pacifista Gandhi aunque no profesaba el cristianismo, sentía admiración por su fundador. En una ocasión dijo: “No sé de nadie que haya hecho más por la humanidad que Jesús. De hecho, no encuentro nada malo en el cristianismo. El problema está en ustedes los cristianos que no viven en conformidad con lo que enseñan”. Por estos días, millones de personas celebran la Semana Santa para recordar su muerte, los días previos a ésta y su resurrección.

    En otros dos artículos que he escrito sobre Jesucristo he abarcado algunos aspectos sobresalientes, pero ahora enfocaré mi atención en el día de su muerte.

    Todo aniversario se rige por la fecha del acontecimiento que se celebra. En el caso de la muerte de Jesucristo no tenía porque ser diferente.  Si recordamos anualmente algún suceso ¿Qué tomamos como base? ¿El día o la fecha? Siempre la sensatez conduce a la fecha. Y es natural. Tomando como ejemplo nuestros cumpleaños, y suponiendo que nacimos un domingo ¿recordaremos nuestro nacimiento cada domingo de una fecha cercana a la que en realidad hemos venido al mundo? Alguien podría objetar: «pero, esto no es un cumpleaños, es la muerte de Jesús». Me resulta sumamente irónico, que la gente celebre el cumpleaños de Jesús cuando en la biblia no da la fecha exacta de su nacimiento, mientras que el día de su muerte es claro, y aun así se obvia esa fecha para tener presente tan solo el día. Durante la última cena, Jesús se dirigió a sus apóstoles y les ordenó que siguieran recordando ese día. Es obvio que hacía alusión a la fecha. Además hay que tener presente que la fecha en que murió, se celebraba en Israel la Pascua, una fiesta que Dios por medio de Moisés instauró cuando creó a esta nación. El mismo Jesús comparó la Pascua con lo que iba a sucederle.

    Cabe recordar que la pascua fue institucionalizada para recordar a Israel que Dios los había sacado de Egipto y que como pago a la nación pagana  les arrebataba la vida a cada primogénito egipcio. Antes del Éxodo, los israelitas habían recibido instrucciones precisas. Tenían que pintar con sangre de carnero una señal en el umbral de sus casas. Así cuando el ángel de Dios aniquilara a los primogénitos egipcios, pasaría por alto los hogares que tuviesen la marca. La pascua era una de las fiestas importantes que los israelitas celebraban anualmente.

    En realidad la liberación de la esclavitud a la que estaban sometidos por Egipto, era una representación de lo que Jesús haría dos mil años mas tarde. Muchos de los aspectos que se presentaron antes de la llegada de Jesús fueron modelos o representaciones atípicas que servirían como luces en la oscuridad para que Israel supiera comparar y reconocer las analogías; y así estuvieran dispuestos a recibir y aceptar a su Salvador. También el apóstol Pablo corroboró que la Pascua era un precedente del sacrificio del Cristo cuando dijo: “Porque en realidad, Cristo nuestra Pascua ha sido sacrificado”.

    Entonces si la muerte de Jesús era la "realidad" y la pascua tan solo una "sombra", las fechas de ambos acontecimientos debían coincidir ¿Cuándo se celebraba la pascua judía? En el capítulo 12 de Éxodo cita: “Y tienen que guardar este día…..en el primer mes, el día catorce del mes…”. Para los judíos el día comenzaba después de la puesta del sol y finalizaba con la puesta del sol del día siguiente. Abid era el nombre del primer mes, que posteriormente sería Nisán (este mes equivalía a parte de marzo y abril del calendario gregoriano). La pascua que los israelitas observaban empezaba en la noche que seguía a la culminación del día 13 de Nisán. Por lo tanto, si la Pascua era un modelo a pequeña escala de la verdadera Pascua que significaba la muerte del Mesías, es lógico que su óbito tuviera que ocurrir el 14 de Nisán. En este gráfico se muestra el calendario hebreo con su correspondencia a nuestro calendario y señala las principales fiestas judías en el mes de su observancia.


    Como dechado, la pascua, una vez que hubo cumplido su función, dejó de ser importante, porque la realidad había llegado. Lo paradójico es que la mayoría de los judíos escogieron continuar con la sombra que significaba la fiesta pascual y desecharon a la persona a la que apuntaba tal celebración. En resumen la fecha completa de la muerte de Jesús fue un Viernes 14 de Nisán del año 33 de esta era, cerca de las tres de la tarde. La hora de su muerte está en Lucas 23: “Era ya como la hora sexta y sin embargo una oscuridad cayó sobre toda la tierra hasta la hora nona, porque falló la luz del sol…...Y Jesús llamó con voz fuerte y dijo….Cuando hubo dicho esto, expiró”. Según como contaban el tiempo los judíos, la hora sexta era el mediodía, por lo tanto la hora nona, es decir tres horas más tarde daba las tres de la tarde.

    El filósofo francés Jean-Jacques Rousseau dijo refiriéndose a la figura del Cristo: «¿Diremos que la historia del Evangelio ha sido inventada a capricho? Amigo mío, no es así como se inventa, y los hechos de Sócrates, de los que nadie duda, están menos atestiguados que los de Jesucristo». Aunque es abundante el bagaje de testimonios a favor no solo de su existencia sino de su obra, la incredulidad sobre su verdadero valor en la historia humana tiene muchísimos adeptos. Una de entre tantas razones para la suspicacia es la aparente incoherencia entre las profecías sobre la traición y sufrimientos de Jesús y la culpabilidad que recae sobre sus enemigos por las vejaciones y el crimen efectuado contra él.

Y es que la doctrina de la predestinación absoluta por parte de Dios —según esta doctrina Dios utiliza su poder para saber de antemano  el destino de toda la humanidad— presenta el sacrificio de Jesús como un acto impuesto, como si Dios hubiese movido los hilos para que se cumplieran todos los detalles de las profecías mesiánicas. A decir verdad esta doctrina la esparció Agustín, antes de él, los padres de la iglesia como Justino, Orígenes e Ireneo enseñaron el principio del libre albedrio. Desde el punto de vista bíblico, es absurda la doctrina de Agustín, y lo que ha logrado es que muchas personas se alejen de la figura divina. Verbigracia: la profecía de la traición de Judas no significa que de antemano Dios haya sabido que Judas se iba a revelar. Ustedes pensarán ¿pero cómo?, si Dios tiene el poder suficiente para saberlo todo con antelación, de lo contrario sería imperfecto.

     Es cierto, Dios tiene la capacidad para saberlo todo con muchísimo tiempo antes de que acontezca. Aun así Él usa este poder, pero no abusa de el. A esto se le llama Predestinación selectiva. Lo cual significa que Dios opta por no preconocer indistintamente todos los actos futuros de los humanos. De lo contrario, si fuera cierto la doctrina de la predestinación absoluta que cimentó Agustín, evidenciaría que Dios es el principal responsable de los males de la humanidad. Algo que no concuerda en lo más mínimo con la verdadera personalidad de Dios. Esta doctrina tergiversada sobre la predestinación, como otras doctrinas, se propagaron con un fin: Distorsionar la real imagen de Dios.

    Volviendo al ejemplo de Judas Iscariote, es cierto que su mal proceder cumplió profecías divinas, pero eso no quiere decir que Dios predestinó estrictamente a Judas para la deslealtad. Si hubiera sido así, ¿por qué Jesús se pasó toda una noche orando a su Padre antes de tomar la decisión de escoger a los 12? Hubiera sido un total desperdicio, Dios y su Hijo se hubieran hecho partícipes de los pecados de Judas, lo cual está fuera de lugar. Entonces, cuando Jesús escogió a Judas, éste aun no daba indicios de una actitud traicionera.

    Vemos pues, que la predestinación divina ha sido utilizada por Dios y por Jesucristo de manera concienzuda y no arbitrariamente. Por ello es que aunque la biblia predice en detalle como moriría Jesús, no significa que Dios haya usado de forma indiscriminada su presciencia, o que Él haya predestinado a todos los actores envueltos en el crimen.

    Para finalizar, es indudable que Jesús y sus enseñanzas han cautivado a millones de seres humanos, independientemente de su condición religiosa, sean o no cristianos. En una ocasión Albert Einstein dijo: “De niño me enseñaron tanto la Biblia como el Talmud. Y aunque soy judío, la figura del Nazareno me resulta fascinante”. Ayer lunes 14 de abril o 14 de Nisán fue la fecha en que se cumplió un aniversario más del acto más gran de amor. Aunque por el factor de las diferencias de tiempo en los calendarios judío y gregoriano, no siempre el 14 de Nisán cae un 14 de abril. Y, coincidencia o no, algunas horas después del magno aniversario se produjo el eclipse lunar.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

ÚLTIMOS POSTS EN FACEBOOK